Defiende el PRI al campo: cuestiona que «hay competencia desleal que afecta a los ganaderos»


Los diputados federales por Chihuahua del PRI, Graciela Ortiz, Tony Meléndez, Alex Domínguez y Noel Chávez, presentaron ante la Cámara de Diputados un exhorto urgente al Ejecutivo Federal para cerrar temporalmente la frontera sur del país a las importaciones de carne provenientes de Sudamérica, salvo que cumplan con estándares sanitarios equivalentes o superiores a los nacionales, así lo informó el propio dirigente del PRI Estatal, Alex Domínguez.

*Destacó que, en dicho exhorto, se posicionaron los siguientes puntos clave:

• Crisis en el sector cárnico: México registra un déficit comercial superior a 1,000 millones de dólares en carne, con importaciones récord que superan las exportaciones nacionales.

• Amenaza sanitaria: La entrada de carne desde países como Brasil, Argentina y Uruguay, muchas veces sin controles sanitarios rigurosos, pone en riesgo la sanidad animal y la seguridad alimentaria del país.

-Impacto económico: Las importaciones masivas y sin aranceles (amparadas en programas como el PACIC) erosionan los precios internos, afectan empleos rurales y debilitan a los productores nacionales.

-Competencia desleal: Mientras a México se le imponen restricciones sanitarias para exportar, como ocurrió con los recientes cierres por el gusano barrenador, se permite la entrada de carne extranjera sin reciprocidad en estándares.

– Exigencia clara: El exhorto solicita al Ejecutivo que condicione el ingreso de carne extranjera al cumplimiento verificable de normas sanitarias mexicanas, priorizando la salud, la soberanía alimentaria y la economía del campo.

“El campo mexicano no aguanta más políticas que lo abandonan. Exigimos reglas justas, comercio responsable y defensa total de nuestra sanidad animal y producción nacional”, afirmó Alex Domínguez.

Según su boletín de prensa, esta propuesta busca fortalecer al productor mexicano, garantizar la inocuidad de los alimentos, y reducir la dependencia de carne importada, todo bajo un marco legal, sanitario y comercial justo; «es por ello que somos enfáticos en decir que el campo mexicano no se vende, se defiende», concluyó.