Lucy Marrufo inventa burocracia de género

El anuncio de la alcaldesa Lucy Marrufo sobre la creación de un Instituto Municipal del Hombre sorprendió incluso a funcionarios estatales familiarizados con la agenda de género. Versiones locales indican que sería apenas el segundo organismo de este tipo en el país, financiado con recursos públicos para atender “la problemática masculina”. Entre especialistas se repite la pregunta: ¿hace falta una estructura administrativa adicional cuando existen programas de igualdad que, en teoría, incluyen a ambos sexos?

Quienes han trabajado en la perspectiva de género recuerdan que la red de fiscalías y organismos de apoyo a mujeres se diseñó porque la violencia, la desigualdad salarial y los feminicidios tenían un peso histórico y estadístico que justificaba atención diferenciada. Visto así, dicen, un instituto exclusivo para hombres podría diluir recursos y desviar el foco de los problemas que persisten en materia de equidad. 

En privado, funcionarios estatales consultados admiten que la discusión apenas comienza. Habrá que ver si el cabildo aprueba el organigrama, con su correspondiente presupuesto, o si termina revisando la propuesta bajo el criterio de austeridad que el propio municipio promueve en otros rubros. Por ahora, la iniciativa pone a Ojinaga en el centro del debate sobre hasta dónde llega la igualdad y dónde empieza la burocracia innecesaria.