
Antes del partido contra España, Josimar Dias ‘Vozinha’ era un veterano portero respetado en Cabo Verde y conocido por los seguidores más atentos del futbol africano. Después del empate 0-0 ante una de las selecciones favoritas del Mundial 2026, se convirtió en uno de los primeros grandes personajes virales del torneo.
El guardameta de 40 años fue clave para que Cabo Verde sumara el primer punto mundialista de su historia en Atlanta (Estados Unidos). Si bien España dominó la posesión e insistió durante buena parte del partido, la escuadra terminó sin poder romper el cero gracias a una actuación que puso al arquero caboverdiano en el centro de las miradas.
La FIFA lo reconoció como el mejor jugador del encuentro, tras una noche en la que firmó siete atajadas. Su imagen llorando al final del partido, entre emoción, cansancio y orgullo, se multiplicó en redes sociales casi a la misma velocidad con la que crecían sus seguidores.
El salto fue inmediato: de una cuenta que rondaba los 50 mil seguidores en Instagram antes del encuentro, Vozinha pasó primero a superar los dos millones en 90 minutos; y para las 18:00 horas (tiempo del centro de México) ya rebasaba los 3.7 millones. En cuestión de horas, su nombre dejó de ser una sorpresa deportiva para convertirse en fenómeno de internet.

Una reacción que terminó de conquistar a los aficionados
Parte del encanto radicó en la propia reacción del portero. En zona mixta, medios brasileños le mostraron el crecimiento de su cuenta de Instagram y Vozinha respondió con una mezcla de incredulidad, risa nerviosa y emoción, mientras sus compañeros celebraban alrededor suyo.
“Esperé y soñé toda mi vida por este momento”, dijo el guardameta, visiblemente conmovido tras el empate con España en el que Cabo Verde logró resistir frente a una selección campeona del mundo y favorita para avanzar en su grupo (H).
La historia conectó porque no se trataba de una joven promesa descubierta por casualidad, sino de un futbolista de largo recorrido. Vozinha nació en Mindelo, Cabo Verde, el 3 de junio de 1986, y ha construido una carrera lejos de los grandes reflectores, con pasos por equipos de su país, Angola, Moldavia, Portugal, Chipre y Eslovaquia.
En México, incluso fue comparado en redes y medios con Guillermo Ochoa por esa mezcla tan mundialista de edad, reflejos y dramatismo bajo los tres postes, con capacidad para agigantarse ante una potencia del balompié. La diferencia es que Vozinha llegó a este escaparate desde una selección debutante y con una historia mucho menos conocida para el público global.
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Con información de López-Dóriga Digital y EFE
