

El alcalde con licencia Cruz Pérez Cuéllar se aprontó a las afueras de la Torre Centinela, donde grabó un video calificándola como un mugrero que no sirve para nada.
Este personaje está temblando de miedo porque, mediante el uso de la tecnología, podrían exhibir toda la operatividad que presuntamente mantiene con la Policía Municipal al servicio de los cárteles de la droga en la frontera. Y, claro, su mejor estrategia es desacreditar el trabajo y los resultados.
Para colmo, el mentiroso ahora salió con que, en lugar de haber construido la Torre Centinela, se pudieron construir 10 distribuidores viales y pavimentar 500 calles. Lo que no dice es que ese trabajo le corresponde a él y que, por cierto, no lo ha hecho.
Cruz Pérez Cuéllar también dijo que, cuando sea gobernador, convertirá la Torre Centinela en una torre habitacional y se la venderá a los juarenses. Es decir, desde su lógica, los habitantes de Juárez merecen vivir en un mugrero. Ese pensamiento no extraña, porque explica por qué no ha invertido un solo peso en mejorar la ciudad y, en cambio, lo ha gastado en promocionar su propia imagen.
Cruz no le molesta la Torre Centinela por lo que costó, sino por todo lo que podría descubrir.


